Pérdida de los dientes de leche

La mayoría de l@s niñ@s pierden sus dientes de leche alrededor de los 6 años de edad cuando los incisivos, los dientes centrales delanteros, se “sueltan”.

Los molares posteriores, generalmente, se caen entre los 10 y 12 años, y se reemplazan con dientes permanentes aproximadamente a los 13 años.

Si bien l@s menores tienden a mover los dientes “sueltos” con la lengua o con los dedos para que se caigan, ansiosos por esconderlos debajo de la cabecera y recibir la visita del “ratón de los dientes”, lo más conveniente es que caigan solos o los padres tomen firmemente, el diente por caer, con un pedazo de papel higiénico o una gasa y lo quite con un movimiento rápido de torsión. Algunas veces, si un diente de leche no se está aflojando lo suficiente por sí solo, es posible que el dentista sugiera extraerlo.

Si l@s niñ@s pierden los dientes de leche antes de tiempo por deterioro o accidente, los dientes permanentes pueden salir prematuramente y crecer torcidos debido a la falta de espacio por lo que su cuidado es muy importante así como las visitas al dentista, especialmente, ante la pérdida prematura de piezas.

Cepillado y uso de hilo dental

 

Generalmente, l@s menores necesitan ayuda para cepillarse los dientes hasta que cumplen entre 7 y 10 años, principalmente, por falta de destreza. Es por ello que los padres deben seguir algunas pautas que recomienda Clínica Everest:

·      Los dientes deben cepillarse en el transcurso de cinco a diez minutos después de comer.

·      Para una salud dental a largo plazo, es necesario que l@s niñ@s cuiden de sus encías también para lo que se les debe enseñar a usar hilo dental con regularidad, de preferencia una vez al día.

·      Es recomendable usar una pasta de dientes control sarro que ayudará a evitar que la placa se adhiera a los dientes de l@s niñ@s.

·      Es importante tener en cuenta que el fluoruro en la pasta de dientes puede fortalecer el esmalte exterior expuesto de los dientes y ayudar a evitar las caries.

·      Es posible que el pediatra sugiera agregar flúor a la dieta de su hijo a partir de los 6 meses de edad, con frecuencia como parte de un suplemento vitamínico.

·      El tratamiento de flúor debería continuar hasta los 16 años con asesoría de un dentista.

Prevención contra las caries

 

En esta situación en particular, es posible que el dentista sugiera colocar sellantes en los molares de l@s menores, recubrimientos plásticos delgados que evitan que la placa se acumule y quede atrapada en las cavidades y fisuras de los dientes y tienen mucho éxito en la prevención contra la caries.

La dieta también es muy importante para evitar las caries. Evitar el consumo en exceso de dulces con mucha azúcar y pegajosos, y otros carbohidratos, disminuirá las probabilidades de desarrollar caries.

A la clínica dental

Al igual que los adultos, l@s menores deben visitar al dentista 1 vez cada 6 meses. En estas visitas podrá controlar el estado de sus dientes de leche y cómo van emergiendo los definitivos y tomar las medidas necesarias para que el proceso se realice en completa normalidad. Si el o la niñ@ es muy pequeñ@, los padres pueden recurrir al odontopediatra, un dentista especializado en  odontología infantil. En Clínica Everest los especialistas en esta área, están esperando para atender a l@s niñ@s.

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